El actual periodo de crisis económica ha elevado la tasa de desempleo en cerca de 4,1 millones de personas en España, lo que trae como consecuencia que este colectivo muestre cada vez más interés en colaborar con las organizaciones sin ánimo de lucro dedicadas a la acción social.
Fuentes de la Plataforma del Voluntariado de España (PVE) afirman que en los últimos meses han recibido más peticiones de personas que optan por dedicar parte de su tiempo a ser solidarias con una ONG, ya que las ven como una puerta de entrada para trabajar en organizaciones sociales a medio y largo plazo.
Para lograr ese objetivo y realmente labrarse un futuro en el sector los expertos recomiendan formarse por medio de masters o algún curso. Los masters internacional son una buena selección ya que alguno de ellos combina las herramientas propias de la intervención social con los conocimientos administrativos y técnicos de la cooperación internacional y la gestión más específica de los instrumentos del desarrollo como es el caso del master experto en cooperación internacional y desarrollo. También son interesantes para los expertos los master cooperacion internacional o incluso un master experto en resolucion de conflictos.
Alrededor de 900.000 voluntarios dedican su tiempo y capacidades a ayudar a quienes lo necesitan a través de las ONG españolas de acción social, de los cuales casi tres de cada diez colaboran en Cruz Roja Española, la ONCE y Cáritas Española.
Éstos son los datos más recientes del número de voluntarios que colaboran con las ONG españolas y figuran en el 'Anuario del Tercer Sector de Acción Social en España 2010', editado por la Fundación Luis Vives que también recoge que el 83,5% de las entidades españolas del tercer sector de acción social cuentan con personas voluntarias y que una cuarta parte de estas organizaciones funciona únicamente con colaboración voluntaria.
Abrir mercado internacional es una de las bazas indispensables a la hora de vender nuestro poducto en tiempos difíciles. Una economía emergente como la de China es un punto de mira fundamental para toda aquella empresa interesada en masters comercio internacional. El gobierno, de la mano de Miguel Sebastián, viaja estos días al país asiático para asistir a la comisión mixta hispano-china, en la que se tratarán, entre otros, aspectos técnicos para mejorar el acceso de las exportaciones españolas al mercado chino.
Un masters comercio internacional como el que ofrece el Instituto Europeo de Posgrado de la Escuela de Negocios San Pablo CEU, o cualquier otro masters que cumpliera con sus expectativas, sería una opción interesante a la hora de recabar los conocimientos necesarios para desarrollar una profesión reacionada con el propio masters comercio internacional como con masters en finanzas o la empresa, que debería completarse con un masters inglés imprescindible para alcanzar cualquier meta profesional relacionada con este mercado.
Industria recuerda que China es el mayor proveedor extracomunitario y el mayor mercado de España en Asia y como muestra alude a los más de 40 acuerdos firmados en los últimos meses y el elevado importe de los proyectos que abarcan, que se sitúan en torno a los 3.000 millones de euros.
Las últimas noticias procedentes de Bruselas no tienen contentos a los especialistas con masters en agricultura ya que se pretende reformar el sistema de ayudas en este sector primando la extensión sobre la productividad, lo que empeoraría la situación para la agricultura en España.
La propuesta legislativa sobre la reforma de la PAC en el horizonte de 2020 presentada por el Comisario Europeo de Agricultura, Dacian Ciolo, implicaría llegar a un pago uniforme en cada estado miembro o región antes de 2020 lo que supondría un abandono de las referencias históricas, utilizadas por muchos estados miembros, al final del periodo. Ciolos es partidario de fijar un pago directo de base por hectárea igual para todos, por lo que pide a España y el resto de antiguos Estados miembros que ajusten progresivamente de aquí a 2019 la asignación de las ayudas directas a la agricultura.
La propuesta pretende también definir de forma clara la figura del agricultor activo con el objetivo de que dejen de percibir fondos agrícolas quienes no tienen en el sector una actividad principal y evitar así que sigan recibiendo ayudas, por ejemplo, aeropuertos y campos de golf.